Esta publicación también está disponible en:
Lydia Damato se ha forjado una reputación en Puerto Vallarta no a través de títulos o reconocimientos, sino mediante una implicación constante y práctica en una amplia gama de iniciativas comunitarias.
Figura muy conocida en la comunidad lesbiana de la ciudad, Damato fue nombrada Voluntaria Destacada por sus Contribuciones a la Comunidad en los Premios We Are Puerto Vallarta 2026 — un honor que refleja años de trabajo constante, a menudo entre bastidores, apoyando causas que abarcan el bienestar animal, la recaudación de fondos para organizaciones sin ánimo de lucro y eventos comunitarios.
Para muchos de los que votaron, el reconocimiento no se trata tanto de una contribución específica, sino de su fiabilidad.
Lydia es ampliamente conocida como una “voluntaria todoterreno”, que interviene dondequiera que se necesite ayuda. Su trabajo no está ligado a una sola organización o causa, sino que refleja un compromiso más amplio con la comunidad en su conjunto.
Entre sus esfuerzos más visibles se encuentra su larga implicación en el bienestar animal. Lydia ha trabajado estrechamente con grupos locales que apoyan programas de rescate y esterilización, incluyendo su labor como coordinadora de horarios para la Clínica Gratuita de Esterilización y Castración Colina. Su papel ayuda a organizar servicios que abordan directamente la población de animales callejeros de la ciudad, un problema persistente en la región.
Ese trabajo requiere constancia y coordinación, dos cualidades frecuentemente citadas por quienes la conocen.
Pero sus contribuciones van mucho más allá de la defensa de los animales.
Lydia también es una presencia familiar en los eventos benéficos de Puerto Vallarta, especialmente en las noches de bingo para recaudar fondos en Nacho Daddy. Como anfitriona y maestra de ceremonias, ayuda a atraer multitudes, mantener la energía y asegurar el éxito de los eventos que generan apoyo para las organizaciones sin ánimo de lucro locales.
Esos eventos, a menudo de tono informal, dependen en gran medida de voluntarios que puedan involucrar a la comunidad, un papel que Lydia ha desempeñado repetidamente.
También ha apoyado a organizaciones relacionadas con las artes y la cultura, incluyendo su participación en Arte Vallarta Museo, junto con otras iniciativas de base que dependen del trabajo voluntario para operar y crecer.
Su enfoque no se limita a un sector. En cambio, se mueve entre causas, ofreciendo tiempo y apoyo donde pueda tener el mayor impacto.
Originaria de Newark, Nueva Jersey, Lydia forma parte de la comunidad de Puerto Vallarta desde hace más de dos décadas. Tras mudarse a la ciudad a principios de los 2000, se convirtió tanto en empresaria como en participante activa en iniciativas locales, cofundando Uncommon Grounds Buddha Lounge, un restaurante que se ganó la reputación de ser un espacio de reunión comunitaria.
Aunque ya no está involucrada en ese negocio, su trabajo voluntario ha continuado y se ha expandido.
Amigos y colegas a menudo describen a Lydia como alguien que trabaja sin buscar atención. Es tan probable que esté organizando la logística entre bastidores como que asuma un papel visible, dependiendo de lo que se necesite para que un evento o iniciativa tenga éxito.
Esa flexibilidad la ha convertido en una presencia fiable en múltiples organizaciones.
Sus contribuciones también son profundamente personales. Como defensora de los animales desde hace mucho tiempo, Lydia ha centrado gran parte de su energía en mejorar las condiciones de los animales en Puerto Vallarta, al mismo tiempo que apoya los esfuerzos que fortalecen a la comunidad en general.
Al mismo tiempo, su visibilidad dentro de la comunidad LGBTQ+ ha ayudado a conectar esfuerzos sociales y benéficos, reforzando las redes que apoyan tanto a residentes como a visitantes.
En una ciudad donde el voluntariado juega un papel clave en el sostenimiento del trabajo sin ánimo de lucro, ese tipo de implicación a largo plazo destaca.
Para los votantes, la elección de Lydia refleja un patrón claro: acción constante a lo largo del tiempo.
No hay un solo evento o hito que defina su contribución. En cambio, es la acumulación de años dedicados a presentarse, ayudar a organizar, apoyar causas y contribuir al éxito de los demás.
Ese tipo de trabajo no siempre es muy visible, pero es esencial.
Y en Puerto Vallarta, es exactamente lo que hace que una voluntaria sea excepcional.

Este artículo apareció en nuestra edición de verano de 2026. Lee la copia digital aquí.
Esta publicación también está disponible en:










