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Si alguien sabe cómo montar un show en la escena nocturna actual de Puerto Vallarta, esa es Pelayo. Drag queen local y ganadora de la temporada 2026 de “LipSync Assassin: The Revenge”, celebrada en febrero de 2026 en The Top Sky Bar: sus actuaciones llevan al escenario coreografías espectaculares, looks glamourosos inspirados en los 90 y los 2000, y la energía a toda máquina de una bailarina de toda la vida.
Pero ¿quién es la persona detrás de este talento, alguien que adoptó su apellido paterno como nombre drag y lo lleva como una insignia de orgullo y una declaración personal?
Francisco, el artista detrás de Pelayo, es originario de Puerto Vallarta y su trayectoria le llevó a pasar gran parte de su desarrollo profesional en Ciudad de México. Aunque nunca perdió el vínculo con su ciudad, esta etapa marca su “segunda temporada” viviendo en la bahía: un regreso profundamente ligado a su trabajo y a su éxito como artista drag.
La juventud de Pelayo en Puerto Vallarta estuvo marcada por una clara pasión por la danza y las artes. Con formación profesional en jazz en varias academias privadas, obtuvo una beca para estudiar en el prestigioso Tecnológico de Monterrey, campus Santa Fe, en la capital del país. Allí se graduó en Comunicación y Medios Digitales, mientras seguía practicando danza y cheerleading. Esta última disciplina le llevó a escenarios internacionales, compitiendo en los Dance Worlds (2013, 2016, 2019 y 2023) y en los ICU World Cheerleading Championships (2016, 2019 y 2023), ambos celebrados en Florida.


También fue en Ciudad de México donde vivió su despertar drag en 2021, durante la pandemia de COVID-19.
“Siempre me interesó este mundo porque siempre me han encantado la moda, el maquillaje y el pelo, y seguía programas como RuPaul’s Drag Race”, explica. “En esa etapa, un grupo de amigos y yo empezamos a hacer drag solo por diversión y para pasar el tiempo mientras las actividades estaban limitadas. Cuando por fin salimos, la reacción del público y de otras queens fue tan positiva que decidimos formar mi casa drag, la ‘House of Westwood’.”
Cuando llegó el momento de elegir un nombre drag, optó por Pelayo. Era su apellido paterno y como le llamaban a menudo en el mundo de la danza. Sabía que la elección era poco convencional, pero le resultaba familiar. Además, abrazó la ironía de feminizar un apellido que, durante su infancia, cargaba con el peso de la masculinidad tradicional. Para Pelayo, que se identifica como no binarie y es el único hijo varón de su familia más cercana, el nombre funciona como una declaración rotunda.
“Siempre he sentido que me muevo con fluidez por el espectro, así que no tengo problema con los pronombres mientras se usen con respeto. Eso sí, cuando estoy en drag, prefiero que se dirijan a mí en femenino.”
Pelayo ganó popularidad rápidamente entre las queens de la ciudad, creando conexiones que le abrieron la puerta a invitaciones a eventos recurrentes como Sunday Brunch y a clubes como Discoteca y Disco Fetish.
Durante sus visitas a Puerto Vallarta, se hizo un hueco en los principales espacios LGBTIQ+, como el hotel The Tryst, donde actualmente presenta el brunch de los domingos. Esta residencia fue un factor decisivo para mudarse de vuelta a Puerto Vallarta, aunque sigue viajando con frecuencia a Ciudad de México por trabajo.
Junto a sus hermanas de House of Westwood, Pelayo produce en Ciudad de México una fiesta titulada “Ghillies”, en referencia a las famosas plataformas de la marca de moda que inspiró el nombre de su casa. El evento se ha celebrado más de diez veces en el último año y medio, con talento internacional de RuPaul’s Drag Race. House of Westwood también ha llevado la fiesta de gira con éxito a ciudades como Monterrey y Zipolite.
Cuando le piden definir su drag, Pelayo lo describe como una colección de referencias vitales.
“Me inspiran momentos de la cultura pop que tengo grabados en la cabeza. Era un niño hiperactivo, así que siento que mi drag se nutre de todo lo que me encantaba entonces. Estaba obsesionado con la moda”, explicó. “Recuerdo ir a casa de mis tías y colarme en el baño para leer Vogue mientras ellas tomaban café. Visualmente, me inclino por la moda de los 90 y principios de los 2000. He construido este personaje alrededor de la idea de una estrella del pop: una showgirl.”
Su energía en el escenario, su coreografía precisa y su curaduría musical le distinguen, y le llevaron a su reciente victoria en “LipSync Assassin: The Revenge”. Este concurso recuperó a antiguas concursantes para darles una segunda oportunidad de llevarse la corona. Pelayo explica que pensaba competir en la edición inaugural de 2023, pero un compromiso de trabajo en Colombia le obligó a perderse la primera fecha, lo que supuso una eliminación automática. Este año, sin embargo, con una identidad drag plenamente consolidada, arrasó en la competición de cuatro semanas.

“Estoy muy orgulloso de haber mostrado a Pelayo en mi primera competición en mi ciudad. Se sintió como una graduación: presentar mi tesis final después de casi 5 años en drag. De verdad, un momento decisivo en mi camino.”
Decidido, audaz e inquieto, Pelayo sigue agradecido por las oportunidades que se le han presentado. En su currículum figuran campañas locales y nacionales para marcas como Adidas, actuar como bailarina en la listening party de Calor de Danna Paola y, más recientemente, en marzo de 2026, actuar en el Palacio de los Deportes en la listening party del nuevo álbum de Kenia OS, K de Karma.
Pelayo es más que una artista; es un puente entre el mundo disciplinado de la danza profesional y el arte subversivo del drag. Al volver a sus raíces en Puerto Vallarta con un título en la mano y una visión creativa clara, ha consolidado su lugar como un pilar de la escena local, sin dejar de mantener presencia en la industria de la capital mexicana.
Este artículo apareció en nuestra edición de verano de 2026. Lee la copia digital aquí.
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