Esta publicación también está disponible en:
Adán Fernando Ojeda Villa ha sido reconocido con el Premio Juventud Renace 2026 en la categoría académica y científica, en honor a su labor en educación científica, concienciación ambiental e investigación en Puerto Vallarta.
El galardón, presentado como parte de la primera edición del programa municipal de reconocimiento a la juventud, celebra a jóvenes de entre 12 y 29 años en áreas que incluyen la académica, el deporte, las artes, el emprendimiento, la protección del medio ambiente y la defensa de los derechos humanos.
La ceremonia de entrega del Premio Juventud Renace 2026 se celebró el sábado por la tarde en Los Arcos del Malecón, en Puerto Vallarta, donde funcionarios municipales, líderes comunitarios y familias se reunieron para reconocer a jóvenes destacados en categorías como ciencia, academia, artes, deportes y activismo social.

Kenya Cuevas, activista por los derechos de las personas transgénero reconocida a nivel nacional y fundadora de la Casa de las Muñecas Tiresias, asistió a la ceremonia como invitada especial y elogió la importancia de reconocer a los jóvenes cuyo trabajo está creando un cambio positivo en sus comunidades.
Durante la ceremonia en Los Arcos del Malecón, Cuevas destacó la importancia de reconocer el liderazgo y la visibilidad de la juventud, afirmando que muchos jóvenes han sido históricamente «invisibilizados» a pesar de sus contribuciones a la sociedad.
Comentó a los asistentes que los premios representaban algo más que un reconocimiento público, describiéndolos como el comienzo de una responsabilidad mayor para que los galardonados inspiren a las generaciones futuras y sigan creando oportunidades para otros jóvenes en Puerto Vallarta.
Ojeda Villa, biólogo que actualmente cursa un máster en geofísica, fue reconocido por su investigación científica, su defensa del medio ambiente y su labor de divulgación educativa. Su trabajo incluye investigaciones sobre la biodiversidad marina en Bahía de Banderas, participación en programas ambientales internacionales e iniciativas de educación científica que han impactado directamente a estudiantes en Puerto Vallarta. Su investigación incluyó un estudio que analizaba el espectro trófico del pez dorado (Coryphaena hippurus), vinculado a torneos de pesca deportiva en Playa Los Muertos y Marina Vallarta. Los resultados fueron presentados posteriormente en el XVII Congreso Nacional y el IX Simposio Latinoamericano de Ictiología en La Paz, México.
Los organizadores destacaron su participación en proyectos de investigación, publicaciones científicas y la representación internacional de México a través del programa Tunza Eco-Generation, apoyado por el Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente. También señalaron sus esfuerzos continuos para promover el pensamiento científico y la educación ambiental entre la juventud y las comunidades locales.
Ojeda Villa afirmó en su solicitud para el premio que «cree que el conocimiento científico alcanza su mayor valor cuando se utiliza para transformar la comunidad donde se genera».
Añadió que su objetivo es seguir desarrollando soluciones científicas que contribuyan a la sostenibilidad, la seguridad pública y la educación de las generaciones futuras.

Una de las experiencias determinantes en su carrera académica fue una estancia de investigación en la Universidad de Camagüey, en Cuba, durante junio y julio de 2023. Allí trabajó en proyectos de conservación de la biodiversidad y educación ambiental centrados en especies de plantas nativas tanto de Cuba como de la costa norte de Jalisco. Según su solicitud, la colaboración promovió la cooperación científica internacional y dio lugar a la publicación de un artículo científico con aplicaciones educativas.
Su currículum identifica esa publicación como «Movilidad estudiantil al servicio de educar en la conservación de la fitodiversidad», publicada en la Revista Monteverdia en febrero de 2023 y de la que es coautor junto con Espada-Gómez y Méndez-Santos.
La experiencia de investigación en Cuba también incluyó el análisis de muestras de plantas, el trabajo con un herbario universitario y el desarrollo de estrategias de educación ambiental diseñadas para su uso en el aula.
Además de su labor científica, los organizadores señalaron que Ojeda Villa se ha centrado en llevar la ciencia directamente a la comunidad a través de talleres ambientales, ferias de ciencias y programas de divulgación educativa en Puerto Vallarta. Ha impactado directamente a más de 250 estudiantes a través de iniciativas de educación científica y concienciación ambiental.

El trabajo académico y científico de Ojeda Villa ha seguido ampliándose este año al completar su primer semestre en el programa de Maestría en Geofísica en el Centro Universitario de la Costa de la Universidad de Guadalajara, donde su investigación se centra en la ingeniería sísmica y la seguridad estructural.
Su investigación de posgrado examina el comportamiento dinámico de estructuras de hormigón armado utilizando registros sísmicos recogidos en edificios instrumentados. El proyecto busca identificar la frecuencia fundamental y los modos de vibración superiores de estructuras reales, al tiempo que evalúa la eficacia de diferentes métodos de análisis espectral y procesamiento de señales utilizados en la caracterización estructural.
Según Ojeda Villa, «la investigación se basa en comprender cómo responden los edificios durante los eventos sísmicos. En la ingeniería sísmica, la frecuencia fundamental de una estructura desempeña un papel fundamental porque la resonancia puede producirse cuando la frecuencia de vibración natural de un edificio se aproxima a la frecuencia dominante del suelo durante un terremoto, lo que podría amplificar los daños estructurales».
Para estudiar estos efectos, Ojeda Villa analiza los registros sísmicos mediante técnicas de procesamiento digital de señales, incluyendo espectros de potencia, funciones de autocorrelación y correlaciones cruzadas entre sensores colocados en diferentes niveles de los edificios. El trabajo está diseñado para identificar patrones repetitivos y picos dominantes asociados a las frecuencias de vibración natural en las estructuras.
Su investigación también compara metodologías utilizadas habitualmente en el análisis dinámico estructural —incluyendo las técnicas HVSR, HHSR y FSR— para evaluar la fiabilidad y consistencia de cada enfoque en la identificación de los modos de vibración estructural.
Ojeda Villa afirmó que el objetivo más amplio del proyecto es mejorar la comprensión de cómo se comportan los edificios reales durante los terremotos y aportar información que pueda ayudar a reducir la vulnerabilidad sísmica y mejorar la seguridad pública.
Los organizadores del Premio Juventud Renace 2026 afirmaron que la trayectoria de Ojeda Villa destacó por combinar la investigación científica, la colaboración académica internacional y los esfuerzos de educación comunitaria que han impactado directamente a estudiantes y jóvenes en Puerto Vallarta.
Esta publicación también está disponible en:










