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Ganador del premio Best of Awards 2024 al mejor bañador
[Este reportaje sobre Blondies pertenece a nuestra edición impresa de verano de 2025. Puede ver la versión electrónica aquí].
En la última década, Blondies ha pasado de ser un bar de granizados en un solo local a una marca polifacética célebre por su distintiva línea de moda, todo meticulosamente elaborado a mano por artesanos locales en Puerto Vallarta.
Esta dedicación a la calidad y a la comunidad fue reconocida recientemente cuando Blondies recibió el premio al «Mejor Traje de Baño» en los 2024 Annual Puerto Vallarta Gays: Best of Awards y fue finalista por «Mejor Tienda de Moda» y «Mejor Hora Feliz». El reconocimiento consolida su lugar no sólo como un centro de grandes bebidas y vida nocturna, sino también como una casa de moda que combina estilo, artesanía y orgullo local.
La incursión de Blondies en el mundo de la moda comenzó aproximadamente cuatro años después de su creación. Los copropietarios Shawn McGuire y Dino Alberti imaginaron la creación de una línea que encapsulara el vibrante espíritu de Puerto Vallarta y apoyara al mismo tiempo la economía local. Para lograrlo, crearon un estudio de diseño interno en su segundo establecimiento, Los Otros Blondies, y se aseguraron de que cada prenda, incluidos sus famosos trajes de baño, fuera diseñada, estampada y cosida in situ por talentos locales.
A diferencia de muchas marcas de moda que subcontratan la producción en el extranjero, Blondies optó deliberadamente por mantener todo en el país. Este enfoque les permitió mantener un estricto control de calidad y fomentar un entorno de colaboración en el que los artesanos pudieran aportar su experiencia. El resultado es una colección de trajes de baño y prendas de vestir que resuena tanto entre los lugareños como entre los visitantes, reflejando la esencia colorida y dinámica de Puerto Vallarta. Cada prenda, desde camisetas de tirantes y camisetas hasta bañadores y accesorios, está impregnada de la estética pop-art característica de la marca, lo que la convierte en un producto básico para quienes aprecian la moda atrevida y distintiva.
La demanda de la línea de moda de Blondies ha crecido exponencialmente, empujando a la marca a ampliar sus instalaciones de producción.
«Casi nos echan de la oficina porque nuestra producción no para de crecer», afirma McGuire mientras visita las instalaciones de producción de la revista Out & About PV.
La necesidad de más espacio y equipamiento es una prueba de la popularidad de sus diseños. McGuire describió el meticuloso proceso de producción de sus prendas: Los diseños se imprimen primero en papel de sublimación y luego se transfieren a la tela con una prensa térmica a 400 grados Fahrenheit, lo que garantiza colores vibrantes y detalles intrincados. La atención al detalle es evidente en cada pieza, desde los trajes de baño hasta las toallas de playa e incluso los termos impresos a medida.
«Aquí verás que incluso la camiseta de tirantes o el bañador más sencillos pueden utilizar hasta cuatro o cinco máquinas diferentes para realizar todas las puntadas», explica Alberti. «Así que todas trabajan juntas y se las van pasando».
A diferencia de las fábricas a gran escala, donde los trabajadores reciben formación para realizar una sola puntada de forma repetida, Blondies forma a cada uno de sus empleados para manejar varias máquinas. Este enfoque holístico no solo aumenta la eficiencia, sino que también dota a los trabajadores de un conjunto de habilidades más amplio, lo que se traduce en un equipo más dinámico y comprometido.
El compromiso de Blondies con la moda ética y el empleo local se reforzó aún más cuando adquirieron el estudio de diseño que anteriormente regentaba el Hotel Mercurio.
«Cuando cerró el Hotel Mercurio… tenían un pequeño estudio de diseño donde confeccionaban sus trajes de baño», cuenta Alberti. «Así que cuando cerraron, llamamos allí preguntando qué podíamos hacer para ayudar. Acabamos comprando todo su estudio -todas las máquinas de coser- e incluso ofrecimos trabajo a todas sus empleadas. Muchas de esas chicas se vinieron con nosotros». Este movimiento no sólo amplió la capacidad de producción de Blondies, sino que también proporcionó seguridad laboral a artesanos cualificados de la comunidad.
El éxito de Blondies en la industria de la moda también ha dado lugar a nuevas aventuras creativas, como la introducción de colecciones únicas con intrincados adornos.
«Este año tenemos una colección de objetos de piedra, todos ellos tallados a mano con cristales», explica McGuire.
La capacidad de experimentar con diferentes estilos y técnicas es el resultado directo de contar con un equipo de producción propio, lo que permite a Blondies adelantarse a las tendencias de la moda sin perder su identidad distintiva.
Aunque los trajes de baño de Blondies han recibido la mayor atención, la gama completa de prendas de vestir de la marca sigue atrayendo a los clientes que buscan piezas de alta calidad fabricadas localmente. La boutique ofrece una gran variedad de prendas, como elegantes camisetas, camisas de tirantes, sudaderas con capucha, gorras y accesorios de playa, todos ellos diseñados con el mismo compromiso con la artesanía. Cada prenda lleva la esencia de Puerto Vallarta, lo que las convierte no sólo en prendas de moda, sino también en recuerdos que captan el espíritu de la ciudad.
Mientras Blondies celebra su décima temporada, McGuire y Alberti siguen dedicados a la innovación y al compromiso con la comunidad. Hay planes en marcha para introducir nuevas colecciones y colaborar con artistas locales, enriqueciendo aún más el paisaje cultural de Puerto Vallarta. La atención sigue centrada en las prácticas de fabricación sostenibles y en ofrecer productos únicos y de alta calidad que gusten tanto a la población local como a los visitantes. «Nos pasamos seis meses del verano llenándolos de todos los diseños en los que hemos estado trabajando todo el año», explica McGuire. «Y, como puedes ver, algunos se vacían muy rápido».
La evolución de Blondies de bar de granizados a célebre destino de moda ejemplifica el espíritu dinámico de Puerto Vallarta. El compromiso inquebrantable del establecimiento con la producción local y el compromiso con la comunidad ha consolidado su posición como piedra angular del tejido cultural y social de la ciudad.
Con cada año que pasa, la marca sigue superando los límites, ofreciendo ropa elegante y de alta calidad que refleja la vibrante energía de la comunidad LGBTQ+ y de Puerto Vallarta en su conjunto. El reconocimiento como Best Swim Wear es sólo un hito en lo que promete ser un futuro emocionante para Blondies.
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